Minsk.- El presidente, Hugo Chávez, prometió
trabajar con Belarús para derrotar la "hegemonía"
del imperialismo estadounidense.
El mandatario belaruso, Alexander Lukashenko, a quien Chávez
se refirió como un "hermano", critica también desde
hace tiempo la influencia de Estados Unidos en la agenda mundial.
Sin embargo, algunas naciones occidentales acusan a Lukashenko
de haber despreciado abiertamente la libertad de prensa y
de reunión durante sus 14 años en el poder.
"Tú y yo luchamos contra los mismos enemigos. Nuestros
pueblos luchan contra el mismo adversario: el imperialismo,
y hay que ponerle apellido: es el imperialismo norteamericano
y los países lacayos que le siguen", dijo Chávez
tras recibir el premio "Amistad de Pueblos" del líder
beloruso, informó la agencia Reuters.
"Afortunadamente, la pretensión hegemónica imperialista
ha fracasado. El imperio norteamericano sigue en declive",
agregó el mandatario nacional.
Lukashenko fue más reservado durante la ceremonia, celebrada
en una plaza bautizada Simón Bolívar, elogiando
la alianza de Belarús con Venezuela y llamando a la conformación
de un mundo "multipolar".
"Ningún presidente de otro país ha hecho tanto
como este hombre por nuestro país desde la independencia",
dijo sobre Chávez. "Nadie merece este reconocimiento
más que tú, Hugo. Por favor, cuídate", le recomendó
Lukashenko.
En Moscú, Chávez dijo que quería comprar armas
rusas para defenderse de la amenaza que representa Estados
Unidos para Venezuela.
En tierras lusa
Chávez llegó ayer a las 10 de la noche, (4:20 pm,
hora de Venezuela) a Lisboa, para firmar varios acuerdos de
cooperación y estrechar relaciones con el gobierno del
primer ministro socialista José Sócrates. Nada más
llegar a la capital de Portugal, el mandatario se reunió
con Sócrates para dialogar sobre asuntos bilaterales
y firmar varios acuerdos, algunos de ellos para que empresas
lusas desarrollen varios proyectos en Venezuela.
Chávez tiene previsto abandonar hoy o este viernes en
la mañana Portugal, rumbo a España, tras participar
en una ofrenda de honor en la capital lusa y entrevistarse
con el ex presidente socialista portugués Mario Soares,
informó EFE.
En España se prevén reuniones con el rey Juan Carlos
y el presidente del gobierno español, José Luis
Rodríguez Zapatero.