"Vivimos en una época fenomenal" afirmó
con gran optimismo Bill Gates, el pasado 24 de enero, en el
Foro Mundial de la Economía, realizado en Davos, Suiza.
Y añadió: "Si dedicamos las primeras décadas
del siglo XXI a buscar soluciones para atender las necesidades
de los pobres en formas que generen ganancias y reconocimiento
para las empresas, habremos encontrado una manera sostenible
de reducir la pobreza en el mundo".
Al respecto, en Venezuela coincidimos totalmente con el señor
Gates en que la manera sostenible de reducir la pobreza es
mediante el aseguramiento de la libre empresa, y no lo contrario,
tal como se practica actualmente mediante la estatización
de fincas y agroindustrias privadas y se prepara el asalto
a los demás sectores de la economía. De allí
que "la tarea ilimitada" y "nunca concluida" que
afirma Gates, sea decisiva.
Así que sujetos como estamos actualmente en Venezuela
al atraso de los controles cambiario y de precios, además
de las diarias amenazas gubernamentales a la libertad de empresa,
la tarea del empresariado que aún sobrevive por diez
años la pretendida instauración de un régimen
dictatorial de orientación comunista, es definitivamente
colosal.
En ese sentido es un reto ineludible de las cámaras
de empresarios, el rescate de la libertad de empresa para
atender mejor las necesidades de los pobres, que el Gobierno
por sí solo nunca podrá resolver.
De allí que son muy oportunas las palabras del señor
Gates, el empresario que más ha hecho por los pobres
a nivel global, gracias a sus muy útiles empresas y productos,
sin los cuales el mundo no sería el mismo.
Por eso tal como afirmara el señor Gates, "un esfuerzo
apasionado para responder a este desafío ayudará
a cambiar el mundo";"Me entusiasma ser parte de ese
esfuerzo." A mí también.
ppinate@gmail.com