Mapa del sitio
Daily News
Búsqueda avanzada
ClasificadosUsuariosAnunciantes
Caracas, domingo 11 de junio, 2006  
Daily News
Blogs
Versión PDF
 Expediente 
Tocorón 100% real
más expedientes
Videos
- Gustav dejó heridos y miles de viviendas dañadas en Cuba
- Lucha por la libertad y la vida
- Orquesta Simón Bolívar conquista Salzburgo con su juventud y buena música
más videos
Foto-Galería
- Apagón afectó 50% del país
- Tragedia en Madrid
- 50 años de Madonna
más foto-galerías
Infografía
- Polución en Pekín
- Venezolanos en Pekín
- Trayecto de la antorcha olímpica
más Infografías
Sudoku Horóscopo FAM suscripciones Unete a El Universal
clasificadoseluniversal.com
cvfuturo.com
autofuturo.com
porlapuerta.com
BBC Mundo.com
Principal > Nacional y Política > Expediente
 
 EXPEDIENTE  ver más expedientes 
   
En los últimos años, el perfil de Pdvsa se ha fusionado con el del Ministerio de Energía y Petróleo y la política petrolera se amolda, en gran parte, a la conveniencia del proyecto político (Foto Gustavo Bandres)
ARTÍCULOS RELACIONADOS
Petróleo político
Pdvsa se ha convertido en un ente más del actual gobierno que, pese a su discurso en contra de la apertura, la mantiene a conveniencia

GIULIANA CHIAPPE

EL UNIVERSAL

Es muy difuso el perfil de la Pdvsa actual. Sus facciones, antes decididamente definidas, ahora se fusionan con las del patriarca: el Gobierno monocontrolador.

La gran diferencia entre la industria de antes y la de ahora, al decir del analista petrolero Luis Pacheco, es que en los últimos años se ha deshecho esa separación, tan bien marcada, de lo que era la industria del petróleo con el Gobierno. Ahora, Pdvsa se ha convertido en un ente político.

Los cambios realizados en estos últimos ocho años han sido importantes. Algunos, incluso, han sido de avanzada, como la promulgación, por vía habilitante durante los primeros años de la administración Chávez, de la Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos, que elimina la hasta entonces intocable reserva estatal del gas natural y permite la participación del sector privado. Algo similar ocurrió con la reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos, que tampoco pasó por discusiones legislativas: este instrumento jurídico flexibilizó las condiciones de participación de la empresa privada.

Expone Pacheco, quien elaboró, junto con Gerver Torres, el estudio El petróleo, espejismo y realidades, para la Organización No Gubernamental Liderazgo y Visión y su proyecto Autocomprensión Venezuela, que el tinte liberal de ambas leyes se explica por la realidad del mercado de ese entonces: precios muy bajos.

"El discurso político siempre había sido del tipo antiapertura. Pero la realidad económica, los bajísimos precios, impedían actuar en contra de la participación del sector privado", explica Pacheco.

Así es como el actual gobierno, pese a su antigua lucha contra las aperturas comerciales, elaboró un par de leyes que facilitan la incorporación del capital privado al negocio de los hidrocarburos, especialmente a los gaseosos, en el que el Estado había mantenido una férrea reserva. Sin embargo, tal como admite el analista, fue una apertura más que nada de papel.

"Hoy, seis años más tarde, no tenemos gran cosa que mostrar, lo que evidencia desarticulación entre los instrumentos legales y la voluntad política de materializar el espíritu de la ley. No es un problema legal", manifiesta.

Gerver Torres, quien es directivo de Liderazgo y Visión y coinvestigador de El petróleo, espejismo y realidades percibe, también, esa fusión del Gobierno con la industria. En sus apreciaciones agrega un elemento más: "Se ha acentuado la desinstitucionalización del sector. Ya no se trata, solamente, de que el Estado es regulador y operador al mismo tiempo, es decir, que se paga y se da el vuelto, sino que es la misma persona quien lo hace. El ministro de Energía y Minas regula el sector y lo opera, como presidente de Pdvsa. La desinstitucionalización se ha llevado al extremo de la personalización".

Puertas entreabiertas
El reiterado discurso antiapertura, que los jerarcas petroleros del actual gobierno han mantenido durante décadas, se tropezó con la realidad de 55 empresas operando en hidrocarburos, consecuencia de la apertura desarrollada en los años noventa.

La apertura actual existe, aunque es ambigua.

"La empresa privada está allí, no se ha ido. La mayoría de las compañías se quedaron, a pesar de los ataques e insultos. La apertura es real pero no tiene potencial de futuro. La incertidumbre existe porque el Gobierno ha anunciado que podría deshacer las condiciones existentes, a pesar de los contratos firmados", refiere Pacheco.

Torres la contempla como una apertura "discrecional, politizada, que escoge socios a conveniencia del proyecto político y no del negocio petrolero. La apertura es real pero debería ser mayor si se quieren cumplir las metas del plan Pdvsa 2012. Hoy tenemos una política petrolera que provoca que el Estado se haga rico a corto plazo y la sociedad se empobrezca en el largo plazo. La apertura que se inició en los noventa, fue un intento para comenzar a modificar este modelo, pero ahora el actual gobierno quiere, incluso, procesar judicialmente a quienes la iniciaron".

En la apertura actual, según Torres, no se plantea una sustitución del modelo estatista en materia petrolera, sino que lo profundiza. "El Estado quiere ser socio de todas las empresas petroleras, tornándose cada vez más petrolero y menos Estado. En esto de la apertura, el Gobierno ha dado marchas y contramarchas. La niega, pero para iniciar otra menos transparente. Acusa a los operadores privados de irregularidades, pero les propone una asociación mixta. El Gobierno cierra la puerta de adelante para, sigilosamente, abrir otra por detrás".

Pacheco piensa que las empresas petroleras suelen ser pacientes, y por eso han seguido presentes en los yacimientos venezolanos. Suelen ser transnacionales centenarias, con inversiones en todo el globo, que entienden que la inestabilidad forma parte del negocio y compensan los rendimientos menores de un lado del mundo, con altas facturas en otros países.

A la deriva
Pese a ser el más importante negocio venezolano y tener absoluto interés público, el petrolero carece de regulación. Pacheco advierte que esta falla ha sido consecuente desde la nacionalización, pero que ahora es más enfática.

"Nosotros tenemos una estructura organizativa del petróleo totalmente inadecuada a la modernidad, porque se tiene un monopolio desde 1975, con la nacionalización, que luego se abrió al capital privado careciendo de un ente regulador", explica.

La creación de un organismo que vigile de cerca es conocida en Venezuela. Conatel es un ejemplo, pues se creó al desmoronarse el monopolio de las telecomunicaciones.

En el caso del petróleo, la regulación se solucionó, cuenta el analista, "a medias tintas". Explica que fue la misma Pdvsa la que asumió el rol de regulador, asumiendo la interlocución entre el Estado y los socios extranjeros. Ahora es más grave: "En la actualidad, Pdvsa es parte del Ministerio de Energía y Petróleo, por lo que el regulador, el diseñador de políticas, el accionista de la empresa más grande, es la misma persona".

Considera que no se establece un ente regulador independiente del negocio petrolero porque representaría una "pérdida de poder político, a pesar de ser un sector que requiere profesionalidad".

Pacheco hace énfasis en que las asociaciones con compañías extranjeras no representan pérdida de soberanía, pues ésta seguirá blindada "mientras el país cuente con una Asamblea que sancione las leyes que más le convengan a la nación y las autoridades hagan que se cumplan". Esa es la mejor muestra de verdadera soberanía.

gchiappe@eluniversal.com

 



Imprimir con   |    Enviar por correo
Contáctenos | Política de privacidad | Términos legales | Condiciones de uso
Búsqueda avanzada
Copyright @ Diario El Universal C.A. 2005