A quince años de la nacionalización, la petrolera estatal ya había fortalecido y ampliado su perfil. Es lo que el estudio llama "corporatización": se recuperó la capacidad productiva y se actuó pensando en la salud de la industria a largo plazo, con la incorporación de reservas probadas hasta elevar la cifra a más de 60 millardos de barriles, lo que representó más del triple de las reservas a la fecha de la nacionalización.
"Paralelamente a esto, Pdvsa desarrolló una capacidad de investigación científica y desarrollo tecnológico (Intevep), transformó el parque de refinación nacional, añadió a su portafolio (por decisión política) la actividad petroquímica y carbonífera, y muy notoriamente incursionó en el sector de refinación internacional".
Fue en este período cuando Pdvsa se fortaleció prácticamente a costa del debilitamiento del Ministerio de Minas y llevó a cabo sus estrategias con criterios de empresa privada pese a estar controlada por los poderes del Estado.